Bajo la Protección del Agua
Los dos pilares se encontraban en una situación crítica, un grupo de Hinoes había sido completamente barrido por un demonio realmente formidable, no era una Luna Superior, ni tampoco una Luna Inferior, aunque estas ya estaban extintas; era algo muy inesperado, un demonio común pero con una técnica de sangre que lo hacía verdaderamente formidable. Cuando llegaron lo vieron, era enorme, y comenzó la batalla, pero el demonio parecia controlar la situación, su técnica de sangre le permitia crear escamas en su piel tan duras que incluso para las katanas se les hacía dificil penetrarlas, aparte de una defensa absoluta, su fuerza era formidable. Los dos usaron de todo, sus mejores movimientos, su agilidad, incluso Giyu uso Calma para defenderse, pero era inutil, no podian penetrar la defensa del demonio, en un metodo desesperado, Giyu uso la octava postura, pero el demonio frenó el ataque y de un puñetazo mando a volar al pilar a una roca cercana, Shinobu que estaba agotada, intento levantarse para seguir luchando, intento clavar el veneno en las lineas de separación de las escamas para penetrar la piel del demonio, pero no sirvió y el demonio le dio un golpe que ella logro bloquear pero de todas formas la desequilibró sin poder levantarse. El demonio se acercó a ella, apunto de acabarla, pero entonces un gritó resonó, "No te atrevas a tocarla!", Giyu se abalanzó contra el, en un acto de furia total, y uso la decima postura del agua para poder acabarlo, los ataques eran tan abrumantes que lograron encontrar un punto ciego de las escamas y decapitar al demonio, Shinobu lo observó todo y una calidez en su pecho y un ligero sonrojo se apoderó de ella, el estoico y serio pilar de agua completamente enojado porque un demonio estaba apunto de lastimarla, se sintio extrañamente protegida. Luego de eso, Giyu fue a ver a Shinobu quien seguía herida, pero antes de decir algo más, Shinobu lo tomo del rostro y le dio un calido beso en los labios, como una muestra de amor y agradecimiento por salvarla, Giyu aun procesando lo que paso, la ayudo a levantarse para ir a la cofradia, pero de todas formas, la calidez en el corazón de ambos era evidente.