Benjamin Winchester
El rastro de la pólvora y el eco de los secretos
**7 de Septiembre de 2009 | 23:55 PM | Bosques de Riverdale, Límite con Greendale**
Benjamin Winchester permaneció inmóvil, con la espalda apoyada contra el tronco rugoso de un roble centenario. El aire nocturno, cargado con el aroma a pino y la estática de una tormenta que se gestaba en el horizonte, parecía vibrar en sintonía con su sistema nervioso. Su hipermente no se detenía; procesaba la huella térmica que el vampiro había dejado al huir, la trayectoria de las gotas de agua bendita que aún siseaban en el suelo y, sobre todo, esa extraña sensación de calor que recorría su columna.
—¿Cazador? —susurró Benjamin, y la palabra se sintió pesada, como un objeto antiguo que acabara de desenterrar—. Etiquetas. A la gente le encantan las etiquetas. Pero esa... esa no estaba en mi base de datos personales.
Se ajustó la mochila y comenzó a caminar de regreso hacia el pueblo. Sus pasos eran silenciosos, una habilidad que había adquirido no por entrenamiento, sino por la observación obsesiva de cómo los depredadores distribuían su peso. Mientras caminaba, su mente realizó una búsqueda rápida en su memoria perfecta, recuperando fragmentos de conversaciones que su madre, Diana, había tenido por teléfono cuando creía que él dormía.
"John, no puedes dejarlo así", "Él no es como Sam o Dean", "Déjanos fuera de tu guerra".
—Sam y Dean —masculinó Benjamin, sintiendo una punzada de ironía—. Mis hermanos. Los sujetos A y B de la familia disfuncional perfecta. Y yo, el secreto guardado en un bar de mala muerte en un pueblo que parece sacado de una novela de Stephen King.
Al llegar a la carretera principal, las luces de vapor de sodio bañaron su figura. Su apariencia, la de un adolescente con el rostro de un ángel caído y la mirada de alguien que ha visto el final del universo, contrastaba con su ropa sencilla y algo desgastada. Se detuvo frente a un charco y volvió a enfocar su visión. Las estadísticas flotaron ante él, pero esta vez notó un cambio sutil.
> **[ESTADÍSTICAS: BENJAMIN WINCHESTER]** > * **Fuerza de Levantamiento:** Humano Promedio (67 kg) [+2 kg por estrés agudo/activación latente] > * **Velocidad:** Humano Promedio (6.5 m/s) > * **Inteligencia:** Supergenio > * **Inteligencia para Combate:** Dotado (Procesando datos del encuentro: +0.5% hacia Aprendido)
—Dos kilos más de fuerza por un susto de muerte —rio para sí mismo, un sonido seco y carente de alegría—. A este paso, seré capaz de levantar un camión para cuando cumpla los ochenta. Necesito optimizar esto.
**8 de Septiembre de 2009 | 01:15 AM | Residencia Winchester, Apartamento sobre "The Impala’s Rest"**
Benjamin entró por la puerta trasera, evitando deliberadamente el escalón que crujía a los 12 kilogramos de presión. La casa estaba en silencio, pero el olor a lavanda y té de valeriana le indicó que su madre acababa de acostarse. Se dirigió a la cocina, pero antes de servirse un vaso de agua, sus ojos se fijaron en el suelo, justo debajo de la mesa de madera donde Diana solía coser.
Había una irregularidad en el patrón del polvo. Una línea recta de apenas tres milímetros que interrumpía la acumulación de partículas. Benjamin se arrodilló. Su "Sinestesia Mejorada" detectó un rastro muy tenue de aceite para armas y cuero viejo.
—Vaya, mamá. Tienes un compartimento secreto —murmuró—. Y yo que pensaba que el único secreto aquí era quién se comía la última rebanada de pastel.
Con la punta de un cuchillo de mantequilla, presionó el borde de la tabla. Un mecanismo simple de resorte cedió con un clic casi imperceptible. Dentro, envuelto en una gamuza negra, había un revólver Colt de aspecto antiguo, varias balas de plata con grabados latinos y un diario de cuero gastado con las iniciales *J.W.* grabadas en la portada.
Benjamin tomó el diario. Al tocarlo, su "Absorción Sensorial" se disparó. Pudo sentir la textura de cada página antes de abrirlo, el peso exacto del papel, el aroma a tabaco de pipa y pólvora. Lo abrió al azar.
*4 de Julio de 1993: Diana dice que Ben es diferente. No llora. Observa. Sus ojos parecen estar contando los tornillos del techo. Me preocupa que sea un blanco. Si los demonios se enteran de lo que es... no podré protegerlo. Lo dejaré con ella. Es mejor que piense que soy un padre ausente a que sea un padre muerto.*
Benjamin cerró el libro de golpe. El carisma sobrehumano que solía usar para manipular situaciones sociales se desmoronó por un segundo, dejando ver al adolescente herido e inseguro que vivía bajo la capa de genio.
—Protección a través del abandono —dijo en voz alta, su voz temblando ligeramente por el sarcasmo—. Un clásico de la literatura Winchester. Gracias por las estadísticas, papá. Lástima que no pusiste cómo lidiar con el abandono en el manual.
Guardó todo en su lugar original, asegurándose de que el polvo volviera a su posición exacta soplando con una presión de aire controlada. No estaba listo para confrontar a Diana. No todavía. Necesitaba más datos. Necesitaba ser más fuerte.
**8 de Septiembre de 2009 | 07:45 AM | Riverdale High School**
El sol de la mañana no lograba disipar la pesadez que Benjamin sentía en el pecho. Al entrar al instituto, el caos sensorial habitual lo golpeó: el chirrido de los casilleros, el olor a hormonas y desodorante barato, y las mareas de chismes que fluían por los pasillos.
Vio a Archie Andrews cerca de la entrada. El chico pelirrojo parecía el poster de "American Boy", pero Benjamin podía ver la tensión en su mandíbula.
> **[ESTADÍSTICAS: ARCHIE ANDREWS]** > * **Fuerza de Levantamiento:** Humano Atlético (185 kg) > * **Velocidad:** Humano Atlético (8.1 m/s) > * **Inteligencia:** Promedio > * **Inteligencia para Combate:** Básico (Boxeo amateur)
—Hola, Archie —dijo Benjamin, acercándose con una sonrisa que no llegaba a sus ojos, pero que resultaba perfectamente convincente—. Pareces alguien que acaba de descubrir que el mundo no se resuelve con un pase de anotación. ¿Problemas en el paraíso?
Archie se sobresaltó, ajustando la correa de su mochila.
—Ah, hola, Ben. Solo... muchas cosas en la cabeza. Lo de Jason, el fútbol, la música... ya sabes.
—Lo sé —respondió Benjamin, apoyándose en el casillero contiguo—. El peso de las expectativas es una carga gravitacional difícil de ignorar. Por cierto, si vas a seguir practicando con la guitarra hasta las dos de la mañana, deberías revisar la tensión de la cuerda Mi. Está un cuarto de tono por debajo. Tu oído absoluto te lo agradecerá.
Archie parpadeó, confundido.
—¿Cómo sabes que estuve practicando hasta tarde?
—Tienes ojeras de 0.5 milímetros de profundidad y un ligero callo nuevo en el dedo índice izquierdo —mintió Benjamin parcialmente; en realidad lo había deducido por el rastro de cafeína en su aliento y el ritmo de sus parpadeos—. Es elemental, mi querido Andrews. Nos vemos en clase.
Benjamin se alejó, dejando a Archie rascándose la cabeza. Mientras caminaba hacia el salón de química, una figura bloqueó su camino. Era Reggie Mantle, flanqueado por dos jugadores del equipo.
—Vaya, si es el bicho raro Winchester —dijo Reggie, con esa arrogancia que Benjamin encontraba fascinante por lo predecible que era—. ¿Qué le estabas diciendo a Archie? ¿Tratabas de venderle algún truco de magia?
Benjamin suspiró, inclinando la cabeza.
—Reggie, tu nivel de testosterona está nublando tu ya de por sí limitado juicio crítico. Si quieres intimidarme, al menos hazlo con una frase que no haya escuchado en una película de clase B de los años ochenta.
—¿Qué dijiste, cerebrito? —Reggie dio un paso adelante, invadiendo el espacio personal de Benjamin.
En ese instante, la mente de Benjamin se aceleró. El mundo se volvió azul NZT. Analizó el centro de gravedad de Reggie (ligeramente inclinado hacia la derecha), su frecuencia cardíaca (110 latidos por minuto, agresivo pero inseguro) y la trayectoria probable de su brazo si decidiera lanzar un golpe.
—Dije —continuó Benjamin, su voz volviéndose gélida y precisa— que tu técnica de intimidación es tan efectiva como un paraguas en un huracán. Tienes un desgarro muscular incipiente en el deltoides derecho por sobreentrenamiento. Si intentas golpearme, tu tendón sufrirá una microrrotura que te dejará fuera de la temporada de fútbol. ¿Realmente quieres arriesgar tu beca universitaria por un comentario sarcástico?
Reggie se quedó congelado. El carisma y la seguridad de Benjamin eran tan abrumadores que el matón sintió, por un momento, que estaba frente a un depredador superior.
—Estás loco, Winchester —masculinó Reggie, retrocediendo un paso—. Vámonos, chicos. Este tipo no vale la pena.
Benjamin observó cómo se alejaban. Sus manos no temblaban. La sensación de victoria intelectual le produjo una pequeña descarga de dopamina.
—Interesante —murmuró—. La intimidación basada en datos es un 84% más efectiva que la confrontación física directa.
**03:30 PM | El Lado Sur de Riverdale, Cerca de las vías del tren**
Después de clases, Benjamin decidió no ir directamente al bar. Sus instintos lo llevaron hacia el Southside. Había algo en las estadísticas de Wilson Fisk que no cuadraba. Un hombre con ese nivel de poder no venía a un pueblo como Riverdale solo por "inversiones".
Se ocultó en las sombras de un almacén abandonado, usando su "Destreza Sobrehumana" para trepar a una viga oxidada sin hacer ruido. Desde allí, observó una reunión en el callejón de abajo.
Fisk estaba allí, impecable en su traje blanco, hablando con un hombre que Benjamin reconoció por las noticias: James Wesley, su asistente. Pero no estaban solos. Frente a ellos había un grupo de hombres con chaquetas de cuero y el logo de una serpiente. Los Serpientes del Sur.
—El trato es simple, señor Jones —decía la voz profunda de Fisk—. Yo proporciono la infraestructura para el transporte de "mercancía", y ustedes se aseguran de que los envíos lleguen a las ciudades vecinas sin interferencias del sheriff Keller.
Un hombre de cabello oscuro y mirada dura, FP Jones, el padre de Jughead, dio un paso adelante.
> **[ESTADÍSTICAS: FP JONES]** > * **Fuerza de Levantamiento:** Humano Superior al Promedio (110 kg) > * **Velocidad:** Humano Promedio (6.8 m/s) > * **Inteligencia:** Aprendido > * **Inteligencia para Combate:** Maestro (Pelea callejera y táctica de bandas)
—Riverdale ya tiene suficientes problemas con los Blossom, Fisk —dijo FP—. No necesito que un tipo de la gran ciudad venga a ensuciar mi territorio con cosas que atraen a tipos con mallas.
—No habrá tipos con mallas aquí —respondió Fisk con una sonrisa gélida—. Solo eficiencia. Y dinero. Mucho dinero para sacar a su gente de la miseria.
Benjamin, desde su posición elevada, notó algo que nadie más vio. Wesley llevaba un maletín, pero el rastro de olor que emanaba de él no era dinero. Era... azufre. El mismo olor que Benjamin había sentido en el bosque.
—¿Mafia y lo sobrenatural? —pensó Benjamin, su mente conectando puntos a una velocidad vertiginosa—. Fisk no está traficando drogas. Está traficando algo mucho peor.
De repente, un ruido metálico resonó en el almacén. Una rata había tirado una lata de pintura cerca de Benjamin.
Fisk levantó la vista instantáneamente. Sus ojos se fijaron en la viga donde Benjamin estaba oculto.
—Parece que tenemos un invitado —dijo Fisk, su voz volviéndose peligrosamente suave—. Wesley, encárgate.
Benjamin no esperó. Saltó desde la viga, realizando una voltereta perfecta en el aire gracias a su control muscular, y aterrizó en el suelo corriendo. Escuchó los pasos rápidos de Wesley y otros dos hombres detrás de él.
—¡Maldición! —exclamó Benjamin mientras corría hacia las vías del tren—. Esto no estaba en mi horario de hoy.
Corrió con todo lo que sus pulmones le permitían. Su velocidad era de 6.5 m/s, pero Wesley parecía estar ganando terreno. Benjamin analizó el entorno. Un tren de carga se acercaba a lo lejos. Calculó la velocidad del tren (15 m/s), su distancia (100 metros) y el tiempo que tardaría en cruzar el paso a nivel.
—Si salto ahora, tengo un 92% de probabilidades de pasar antes que el tren y un 8% de terminar como una mancha de mermelada en los rieles —dijo Benjamin, aumentando el ritmo—. Me gustan esas probabilidades.
Con un esfuerzo supremo, Benjamin se lanzó a través de las vías justo cuando la locomotora rugía a centímetros de sus talones. El tren bloqueó el paso de sus perseguidores. Benjamin no se detuvo; se internó en el laberinto de contenedores del puerto seco, usando su "Instinto Sobrehumano" para encontrar la ruta de escape más lógica e ilógica a la vez.
**08:00 PM | Bar "The Impala’s Rest"**
Benjamin llegó al bar justo a tiempo para su turno. Estaba sudado, con la respiración entrecortada, pero su mente estaba más clara que nunca. Se cambió de ropa rápidamente y se puso tras la barra.
Diana lo observó desde la cocina, con una ceja levantada.
—Llegas tarde, Ben. Y pareces haber corrido un maratón.
—Solo un poco de ejercicio cardiovascular, mamá —respondió él, comenzando a limpiar vasos con una velocidad que deslumbraba—. Dicen que es bueno para el corazón. Aunque el mío ahora mismo prefiere la cafeína.
Mientras servía una cerveza a un cliente, Benjamin vio entrar a Jughead y Archie. Se veían pálidos.
—Ben —susurró Jughead, acercándose a la barra—. Tienes que escuchar esto. Archie y yo... estuvimos en el río hoy. Encontramos la chaqueta de Jason Blossom. Pero no estaba sola. Había marcas en los árboles. Marcas que parecen... garras.
Benjamin dejó de limpiar el vaso. Miró a sus amigos y, por un segundo, la interfaz de estadísticas mostró algo nuevo en el ambiente, una lectura que no pertenecía a ninguna persona en el bar.
> **[ALERTA SENSORIAL: PRESENCIA SOBRENATURAL DETECTADA]** > *Fuente: Puerta principal.* > *Rastreo: Aroma a flores muertas y sangre antigua.*
La puerta del bar se abrió lentamente. Una mujer de una belleza inquietante, con un vestido negro que parecía absorber la luz, entró al local. Tenía una elegancia que gritaba "peligro" en todos los idiomas conocidos por el hombre.
Benjamin la reconoció instantáneamente gracias a su memoria perfecta de los archivos que había hackeado del sistema del sheriff por curiosidad meses atrás. Era Katherine Pierce, o al menos alguien que se le parecía exactamente.
> **[ESTADÍSTICAS: KATHERINE PIERCE]** > * **Fuerza de Levantamiento:** Clase 10 (7,500 kg) > * **Velocidad:** Subsónico+ (280 m/s) > * **Inteligencia:** Genio (Estratégica y manipuladora) > * **Inteligencia para Combate:** Maestro
La mujer caminó directamente hacia la barra y se sentó frente a Benjamin. Le dedicó una sonrisa que hizo que el vello de sus brazos se erizara.
—Un Winchester sirviendo tragos en un pueblo perdido —dijo ella, su voz era como terciopelo sobre navajas—. Tu padre estaría muy decepcionado, o muy aliviado. ¿Qué me recomiendas, Benjamin?
Benjamin no retrocedió. Usó su "Carisma Sobrehumano" para mantener una máscara de tranquilidad absoluta, aunque sus instintos le gritaban que esa mujer podía arrancarle la cabeza antes de que él pudiera parpadear.
—Recomiendo el Bourbon de la casa —respondió Benjamin, sirviendo el vaso con una mano firme—. Es fuerte, amargo y no hace preguntas. Igual que yo.
Katherine soltó una carcajada melodiosa.
—Me gustas. Tienes ese fuego en los ojos que Dean solía tener, pero con un cerebro que realmente funciona. He venido a darte un mensaje, pequeño Winchester. El Rey en las Sombras está interesado en este pueblo, y tú eres una variable que no estaba en su ecuación. Ten cuidado. A veces, ser el chico más inteligente de la habitación solo te convierte en el primer objetivo.
Ella bebió el Bourbon de un solo trago, dejó una moneda de oro antiguo en la barra y salió del bar tan rápido que los ojos de Archie y Jughead apenas pudieron seguirla.
—¿Quién era esa, Ben? —preguntó Archie, con la boca abierta.
Benjamin miró la moneda de oro. Tenía un símbolo que reconoció del diario de su padre: una trampa para demonios simplificada.
—Esa, Archie —dijo Benjamin, volviendo a su tono sarcástico para ocultar su creciente ansiedad—, era la razón por la que a partir de mañana vamos a empezar a entrenar. Porque este pueblo acaba de pasar de ser una tragedia griega a una película de terror de presupuesto ilimitado.
Esa noche, mientras cerraba el bar, Benjamin sintió que su cuerpo volvía a vibrar. El "Potencial de Desarrollo" estaba al 45%. Sabía que el tiempo de ser solo un observador había terminado. Fisk, las bandas, los vampiros y los fantasmas de su propia familia estaban convergiendo en Riverdale.
Y él, con su mente de supercomputadora y su sangre de cazador, iba a ser el centro de la tormenta.
—Bueno —susurró Benjamin a la oscuridad—, al menos no tendré que preocuparme por el examen de cálculo de mañana. Comparado con esto, las integrales triples son un paseo por el parque.
**Subtramas actualizadas:** 1. **El Pacto de Fisk:** Wilson Fisk está usando a las Serpientes para mover objetos sobrenaturales. 2. **El Mensaje de Katherine:** La llegada de Katherine Pierce indica que los Winchester están siendo vigilados por fuerzas antiguas. 3. **El Entrenamiento:** Benjamin decide que debe mejorar sus estadísticas físicas para sobrevivir a lo que viene. 4. **La Moneda de Oro:** Un objeto que podría ser una llave o una invitación a un mundo que Benjamin apenas está empezando a comprender.
**Fin de la Parte 2 del Capítulo 1.**