El Peso de la Fuerza
Shoko estaba revisando unos informes en el ala médica de la academia de Jujutsu, cuando Gojo llegó, pero sin hacer alboroto, solamente entro para dejar unos informes de parte de Yaga. Se veía agotado, no fisicamente, sino mentalmente, era evidente, ser el más fuerte significaba una responsabilidad que nadie más podria entender, soportar el tema de los clanes, los altos mandos, la nueva generación y peor aun maldiciones de grado especial, debía tenerlo agotado completamente. Antes de que Gojo se vaya, Shoko lo detuvo, obligandolo literalmente a desacansar, haciendolo reposar su cabeza sobre los muslos de Shoko, siendo al poco tiempo Gojo se quedo dormido profundamente, mientras Shoko lo observaba mientras pensaba lo dificil que deberia ser estar en su lugar, "¿Cómo lo haces Gojo?", se preguntó, soportar todo ese peso y no perder la cordura, cualquiera ya se hubiera vuelto loco, pero Gojo seguia aqui, con ella. No pudo evitar sonrojarse un poco y poner una sonrisa de ternura y admiración mientras veia a Gojo dormir y pensaba muchas cosas, todo lo que Gojo tenia que pasar, todos los retos que tenia, hablando sola sobre lo genial y dificil que deberia ser estar en sus zapatos, sin duda era admirable todo con lo que cargaba. Paso un tiempo y Shoko tenia cosas que hacer, asi que dejo a Gojo dormir en la camilla, pero antes de irse deposito un pequeño beso en sus labios, un gesto que habia estado guardando desde hace mucho, no queria ser solo una compañera, queria ser el ancla y la persona que este ahi para sostenerlo cuando todo se viniera abajo, "Descansa, Te amo", dijo viendolo por ultima vez, diciendole que estaba orgullosa de el por estar todavia con ella.