Especial

Heeseung lo alejó suavemente de forma en que quedó completamente sentado sobre su regazo. Sunoo no se inmutó por esto, su mirada estaba fija en él, esperando su próximo movimiento sin decir una palabra. La forma en que lo observa volvía el aire pesado a su alrededor, sus ojos rasgados, fijos y hambrientos, llenos de ese deseo peligroso e insaciable. Quería devorarlo, doblegarlo, reclamar cada centímetro de su cuerpo. Trato de no agachar la cabeza por la repentina timidez que comenzó a sentir, esa lujuria reflejada en su dongsaeng hacia que una emoción electrizante le recorriera por todo el cuerpo, llegando hasta su entrepierna. Todo esto le hizo olvidar lo atrevido que había sido antes, aceptando un rol de sumisión que no creía ser parte de él. Dirigió sus manos temblorosas hacia su camisa de dormir y comenzó a desprender cada botón de manera lenta y torturosa, su rostro por poco se coloreaba del mismo tono de su cabello, la timidez y vergüenza se apoderó de el, lo que desesperaba al azabache. Este tenía las manos hecha puños sobre su propio pantalón y hacía el intento de no perseguir sus pensamientos intrusivos de arrancarle esa prenda estorbosa. Al terminar, retiro la camisa por completo, dejando al descubierto la piel suave y bronceada de su torso. Sunoo soltó un jadeo y por poco babeo por la belleza que tenía el placer de ver tan de cerca, su rostro mostraba una satisfacción indescriptible, emoción que su cuerpo también sufrió e hizo que su miembro vestido se contrajera de la exitación. Heeseung brinco al sentir las manos suaves y cálidas del menor colocarse en su pecho, suspiro tembloroso al sentir como descendían por sus costados lentamente, algo que el menor estaba disfrutando con una sonrisa en su rostro. Sus manos quedaron puestas en su cintura, masajeando con ternura y provocando sensaciones placenteras que hacían suspirar al más alto. Admiro nuevamente cada parte de su cuerpo, con unas ganas contenidas de probar y saborear desde los tiernos rollitos que se formaban en su pancita hasta la zona de su pecho. Se relamio el labio ante ese pensamiento, su pecho era una de las partes de su cuerpo que más amaba, perfectamente podría hacer un altar y rezar todas las noches por tener el privilegio de tener todas las noches aquel par de pectorales regordetes bajo sus manos y boca. Son abultados y blanditos, siempre rebotando en los pasos de baile bruscos, y ni hablar de sus pezones, siempre sobresalen cuando usa camisas sin mangas, cuando pasa se tiene que contener la ganas de morderlos cuando están los demás miembros cerca. Con una delicadeza inusual presiono la zona prominente, comenzó a amasar en círculos lentos y constantes, apenas ejerciendo presión. Con la yema de sus dedos pulgares, trazaba pequeñas caricias y acortaba la distancia sin darse cuenta. Su respiración era pesada, escuchando leves gemidos y jadeos cada vez que apretaba la carne caliente bajo sus manos. Alzo la mirada y no pudo evitar soltar un jadeo de sorpresa al ver el estado de Heeseung. Sus ojos, vidriosos y entrecerrados, brillan al borde de las lágrimas; sus cejas se fruncen levemente, y sus labios entreabiertos dejan escapar una respiración irregular, abrumado por la sensación placentera y el calor que envuelve su cuerpo. Las manos de Sunoo enmarcan el rostro del mayor con firmeza, pulgares rozando sus mejillas, deleitándose con cada detalle como si fuera una obra de arte. —Hyung, eres hermoso —baja la mirada hacia sus labios, tenía ganas de besarlos—. El más hermoso que he visto en mucho tiempo. Acorta la distancia de golpe. Su respiración se mezcla con la suya, pesada, irregular, y por un momento corto todo se reduce a ese punto entre ambos. No hay espacio para dudas ahora, no cuando tenía frente a el a Heeseung tembloroso, afectado por su tacto. Quiere besarlo. Lo hace, no es un roce tímido; es directo, urgente, como si hubiera estado conteniéndose demasiado tiempo. Sus labios se mueven contra los suyos con una intensidad y hambre que crece en segundos, mientras que las manos de Heeseung se aferra a su camisa, manteniéndolo cerca. Heeseung gime entre el beso, removiendose incómodo por la situación pegajosa en su pantalón. Sus muslos se apretaron, temblando por la hipersensibilidad, su coño palpitante e hinchado había comenzado a pegarse a la tela de sus bragas, provocándole un poco de picor y deseo de despojarse de su molesto pantalón. Sunoo al parecer lo noto, así que penso en ayudarlo. Se separo del beso, a lo que el mayor gimio en protesta, pero no le dió importancia. Se alzó de rodillas y guío sus manos a la cinturilla del pantalón del chico, a lo que este alza levemente sus caderas al entender lo que intentaba hacer. Al estar completamente desnudo, Sunoo no puede evitar mirar hacia abajo y queda hipnotizado. —Estas empapando la silla —se muerde el labio, su pene se contrae de la emoción. Su coño enrojecido, con una vulva limpia y brillante, con los labios hinchados y húmedos debido a la excitación. Su clítoris igual de hinchado sobresalia, palpitando en deseo. —Hyung, mírame... —susurró Sunoo, su voz era como una caricia cargada de una autoridad suave pero ineludible. Heeseung, con las mejillas ardiendo y el pecho subiendo y bajando en un ritmo errático, obedeció. Separa sus muslos inconscientemente, temblando por el esfuerzo y la anticipación. La vulnerabilidad en sus ojos lagrimosos era absoluta; en la penumbra de la habitación, el mayor fuerte y protector se había desvanecido, dejando solo a un hombre indefenso que ansiaba ser reclamado por el chico frente a el. —Tócame, Sunoo... por favor —suplicó, su voz quebrándose en un jadeo tembloroso. Sunoo sonrió, mantenía una expresión que no tenía ni una pizca de inocencia. Se acomodó, desplazando su peso hasta quedar apoyado firmemente sobre el muslo izquierdo de Heeseung. La cercanía de sus cuerpos hacía que la piel ardiera al tacto por calor que emanaba de ellos. Sunoo estiro una mano, rozando primero la rodilla del mayor antes de subir lentamente por la cara interna del muslo, disfrutando de como la piel se tensaba ante el tacto electrizante. Sunoo se inclinó hacia el rostro contrario, atrapando sus labios en un beso profundo y posesivo. No era un simple beso; era un reclamo de propiedad. Sus lenguas se entrelazan con una urgencia que hizo que Heeseung soltará un quejido ahogado contra su boca. Sin separarse del beso, la mano de Sunoo comenzó a descender hasta chocar contra la humedad ardiente que esperaba entre las piernas del pelirrojo. Al sentir el primer roce directo de los dedos de Sunoo contra su intimidad, Heeseung arqueó la espalda, despegándose de la silla. El menor no se apresuró. Rodeo con su palma toda la zona humedad y caliente, distribuyendo la lubricación natural con movimientos circulares que le arrebata un gemido vibrante al más alto. —Estás tan sensible, hyung —murmuró Sunoo separándose apenas unos milímetros de sus labios, su aliento caliente golpeando la boca de Heeseung—. Me encanta cómo reaccionas cuando te toco así. Centro su atención en el pequeño botón de placer que sobresalía, hinchado y palpitante. Con una destreza innegable, comenzó a masajear el clítoris de Heeseung con la yema del pulgar. El mayor soltó un grito ahogado, su cabeza cayó hacia atrás, exponiendo su cuello largo y elegante. El azabache aprovecho para morder suavemente su mandíbula mientras que aumentaba las caricias hacia su clítoris, enviando descargas placenteras por todo su cuerpo. De repente, Sunoo atrapó el pequeño manojo de nervios entre su pulgar e índice, dándole un leve y firme pellizco que provocó que Heeseung soltará un gemido agudo, casi un lloriqueo de placer. —¡Sunoo! —exclamó, apretando sus hombros con desesperación. —¿Te gusta eso? —preguntó soltando una risita baja, volviendo a masajear la zona con una presión rítmica y constante —. Te ves tan hermoso cuando pierdes el control. Nadie creería que el increíble Heeseung hyung podría sonar tan dulce y desesperado por el toque de uno de sus dongsaengs. No dejo de estimular aquel punto sensible, disfrutando como arrastraba a Heeseung al borde de un abismo de sensaciones. Variando la intensidad, alternando entre caricias circulares y presiones más directas. Quiero que mantengas todo esto igual, continua la historia en donde el próximo movimiento de sunoo sea en masajear la vagina de heeseung y decida meter un dedo, luego un segundo, hasta un tercero. Que la secuencia sea lenta y que se tome cada punto importante, que hayan gemidos por parte de heeseung, teniendo en cuenta las expresiones de ambos, las sensaciones del cuerpo de heeseung, como reacciona cuando se sienta hipersensible, sobreestimulado, la satisfacción de sunoo al ver lo que provoca en el. También que juegue un poco con su desesperación. Que se escuchen chapoteos al meterle los dedos y se sienta viscoso, cosas así, eroticas. Luego que heeseung en venganza se de cuenta de la ereccion de sunoo y comience a tocarlo por encima de la tela, y que sunoo libere su ereccion y heeseung se sienta emocionado. Yo lo describo así nomas, pero tiene que darle un toque más interesante y que todo vaya a su tiempo, no apresures las escenas. También ten en cuenta la Fijación de sunoo por los pectorales de heeseung, que cuando estén en ese juego donde se estimulan entre ellos, sunoo agarre con su mano izquierda uno y lo amase y el otro lo chupe. No olvides darle sentimiento, reflejar las sensaciones que siente heeseung y sunoo. Que heeseung se corra en la mano de sunoo, sunoo juegue un poco con el y continúe suave con su estumulacion, a lo que heeseung trata de detener los movimientos de su mano tratando de apartarlo con las suyas propias. Por último, que sunoo termine con lo que hace y le dice a heeseung que vayan a su cama de una plaza, a lo que lo ayuda a pararse de la silla, donde se siente que flaquean sus piernas temblorosas y pues sunoo lo ayuda por su cintura. Ahí que sunoo lo recueste boca arriba y doble a Heeseung por la mitad, quiero decir que agarre sus muslos por debajo y los ponga contra su pecho, ahí qué tengan intimidad y que no transcurra muy rápido, describir todo lo explícito que sucede, con los chapoteos y los sonidos, más las sensaciones que sientan los personajes. Al final hace una escena tierna, donde sunoo limpie a heeseung con toallitas húmedas qué tenga heeseung en su cuarto y lo ayude a acostarse, se den un besito y que sunoo le diga a un heeseung dormido que lo ama y que es solo de él, y ta, que duerman acurrucados. Obviamente tu describelo más prolijo.

Personajes

SunooHeeseung