Lugar seguro

-¡Sr. Diluc! - grito la pequeña hada peli blanca acercándose emocionada hacia el pelirrojo que estaba en camino hacia monstad. -oh, hola Paimon- contesto al llamado y la recibió de buena forma cuando esta se abrazo de su cuello y sin pasar mucho tiempo sintio otro cuerpo abrazarse contra el suyo que a diferencia de la primera era un poco más pesado y un poco más grande. -Hola a ti también, Aether- respondió con un toque de diversión girando su cabeza para ver al de dorada cabellera abrazado a su espalda. -Hola, Diluc- una sonrisa fue acompañada con el saludo sin soltar el abrazo. Este mismo se giró para quedar cara a cara con el pequeño rubio ahora él abrazandolo desde la cintura descubierta del viajero. -Cuanto te extrañe, Diluc- hablo bajo el rubio para recostar su cabeza en el pecho cubierto por el traje del pelirrojo, este mismo siendo abrazado por Paimon y por el de ojos ámbar. -Yo tambien te extrañe- sus brazos lo abrazaron con fuerza al pequeño cuerpo re costando su cabeza en la cabeza del más pequeño. -¡¿Extrañastes a Aether y no a Paimon?! ¡Que injusto! - se quejó la hada al ver que el más alto de los dos no expresó algo de cariño hacia ella sintiéndose ofendida por eso pero esa queja solo fue recibida por unas risitas tanto del viajero como del pelirrojo. -También te extrañe, paimon- hablo divertido mirando con el rabillo del ojo a la pequeña relajando su frustración. -Más te vale, porque Paimon si te extraño, mucho más que Aether- -Oye que mentira- despegó su rostro del pecho del más alto para mirar a su compañera de viaje. -No es mentira, si Paimon fue quien te hizo acuerdo de las cartas hacia el Sr. Diluc- -Mentira, yo era quien te hacia acuerdo- empezó una pelea entre ambos que nunca dejaron de lado su abrazo con el cuerpo inmóvil de Diluc. -Ya, silencio- dijo como orden el anterior nombrado acercándose a los labios del Rubió así obteniendo su atención. -Si no dejan de pelear Paimon se quedará sin ronda de jugos de esas cartas y al viajero se quedará sin pareja- fue en forma de amenaza todas sus palabras. -paimon se niega a dejar de jugar a el Sabio de los sapos, es adictivo ese juego- Paimon frustrada se cruzó de brazos soltando el abrazo en el cuello del de traje negro. -Y yo me niego a soltarte y dejarte, primero me enfrento a los arcontes- como si de un niño mimado se tratará respondió Aether volviendo a recortar su rostro en el pecho de Diluc, sin soltar su agarre. -Ustedes dos son un caso perdido- soltó divertido al ver que resultados tuvo sus amenazas. ... Diluc y Aether se encontraban en el segundo piso de la taberna lejos de las vistas curiosas y acusadoras, el viajero era el más meloso en ese momento dándole besos al más alto en su cara y cuello como si su vida dependiera de eso, sentado en las piernas del de traje negro siendo abrazado por la cintura, el otro no protestaba solo se dejaba llevar por los deseos de su pareja. -Extrañaba besarte- fue el susurro que soltó el Rubió en medio de su sesión de besos, negándose a soltar al mayor (en altura) -Extrañaba sentirte- su agarre en la cintura del más bajo era rudo apretando de vez en cuando. Los besos en su cara eran suaves y llenos de amor avisando los labios de su contrario hasta ese momento donde el de mirada ámbar tomó el control de un beso cuidadoso y cariñoso, sus labios se movían suaves como si de un baile lento se tratará. -eres dulce, diluc- dijo con una sonrisa el Rubio al separarse del beso. -digo lo mismo de ti, aether- le dio un rápido beso en la mejilla del más bajo haciendo que este soltara una risita. -tu siguiente parada en Fontaine ¿no? - -Si, pero me tomaré unos días de descanso, por eso Paimon y yo estamos aqui- soltó un suspiro cansado re costando en el hombro del mayor. -¿tan mal estuvo sumeru?- -mal no, sino que de todas las Naciones que llevó visitando sumeru si que fue una caja llena de sorpresas, creían que en cualquier momento enloqueceria- -¿y eso? - -desde entrar a un sueño que se repetirá una y otra vez el mismo día, hasta enfrentar al sexto de los fatuis casi convertido en un Dios, sumeru superó todas mis expectativas- -en pocas palabras... - -... Ya, ya si, sumeru estuvo mal- soltó un suspiro aceptando lo que quería negar. -¿y cuanto tiempo se quedarán- -con Paimon queremos quedarnos unos 9 días aquí y empezar nuestro viaje hacia Fontaine- despegó su rostro mirando a la cara de su pareja. -¿y de eso, cuando vuelven? - acarició con ternura la mejilla del rubio mientras nuevo se recosto encima de su pareja buscando el calor de este. -esperemos que Fontaine no sea tan de locos como sumeru- suspiro divertido aunque realmente la nación de la sabiduría le había comido el cerebro. -en tu carta mencionastes que en contrastes algo de información sobre tu hermana ¿que es? - -¿carta? ¿Que carta? - -La Carta donde avisastes que venían para acá- -yo no recuerdo haber escrito una... A menos que haya sido paimon o cuando tome de más en la taberna de sumeru... Pero ya no importa y pues si, me contaron algo bastante interesante por ahí- Tomó un suspiro tratando de no quebrarse mientras soltaba las palabras. -solo...no le digas a nadie ¿bien?.. Cuando ya "rescate" a la arconte dendro me revelo algo muy importante, yo soy el cuarto descendido En teyvat y ella cree que el primero es el que está en la orden celestial pero aparte de eso... Me dijo que lumine esta en el irmisul, esta... Como decirlo, "registrada" en el corazón de teyvat y ella no forma parte de los descendidos pero eso no tiene sentido... - Se desahogo con su pareja recostadose en el pecho del pelirrojo soltando un suspiro. -te conozco aether ¿que más paso?- El pelirrojo acariciaba con ternura y paciencia la cadera de este que aún reposaba en sus piernas, comprendiendo que todo esto no era fácil para el más pequeño. -antes de viajar hasta monstad me encontré con alguien conocido y con el tuve un sueño bastante fuerte... Mejor dicho un recuerdo de lumine... Ella conoció al creador del abismo y no fue bonita su experiencia-

Personajes

AetherDiluc