Naruto

Naruto el manipulador

Era una tardé en konoha acaban de finalizar los exámenes de graduación de la academia ninja y en esa misma seremonia se dio a conocer el linaje de Naruto Uzumaki y de su fortuna que le dejaron sus padres En la casa Haruno en la sal de estar, estaba la matriarca haruno mebuki haciendo cuentas se da cuenta que con lo que gana su esposo Kizashi nunca va a poder tener la vida que ella se merece y así que toma una decisión. Mebuki dice tiene que convencer a Naruto que me ayude avivir como merezco aunque tenga que ser su esclava sexual o lo que el dese Mientras tanto Naruto en su casa ajeno a todo eso disfrutaba de su nueva casa y en eso se escucha el timbre de su casa y en eso va abrir la puerta dando se cuenta que es la mamá de Sakura mebuki haruno que va vestida similar a las prostitutas que el se cojia cuando estaba aburrido y también podía notar que no llevaba ropa interior ya que se notaban los pezones y el coño con esa falda que llevaba ya que era muy corta Naruto le pregunto que aquedebia subisita mientras la dejaba pasar a su casa en la sala de estar y antes de que Naruto pueda decir algo Mebuki dice que tenie un trato que proponerle y eso intereso al rubio Que clase de trato pregunto Naruto Ella le dice que su vida no están miserable pero necesita más dinero Y el lecorta el diálogo diciendo que ese no es un trato más bien es un préstamo Y mebuki le dice que la deje terminar y el Uzumaki le contesto que se apure por qué no tiene todo el día. Y ella le responde que cambio de estabilidad económica y de que le dejé admistrar uno de sus negocios el puede cojerla tanto como el quiera que será su esclava sexual. Y en eso Naruto se ríe diciendo que si va a proponer algo así debería estar incada entre sus piernas dándole una mamada Y entonces mebuki hace lo que el dice para desmontar que está dispuesta a todo contal de tener más lujos así que seinca en medio de las piernas de Naruto y saca su enorme verga sorprendida por el tamaño, escucha decir a naranja que empiece hacerle su mamada para convencerlo y ella lo chupa empezando con la midas y masajeando le las bolas y pero no se lo puede meter todo a la boca así que el rubio aburrido con ella se levanta y la agarro del pelo y se la empieza a meter todo de un solo golpe hasta la garganta y la mujer haruno aún que quiera alejarse de su enorme verga sabe que si lo hace el podría negar le su ayuda económica y así que decide aguantar hasta que el se corra en su boca y pasaron unos minutos donde solo se escuchaba el sonido de su garganta siendo estirada por Naruto has que el dice las palabras que había estado esperando que se iba acorrer en su boca que no desperdicie nada de su semen y mebuki no esperaba tal cantidad de semen así que lo único que puede hacer es tragarse todo el líquido viscoso que el Uzumaki le dio Naruto le dice que abra la boca para ver si se lo trago todo su semen y ella obede enseñando su boca vacía y el le pasa un vaso con agua para que pueda relajarse Y entonces ella pregunto si hiban hacer el trato y el dijo que si pero tenía una condición que Sakura iba hacer de el aunque por el momento no piensa hacer le nada a Sakura. Mebuki se queda pasmada no podía creer lo que le dijo el Naruto y antes que pueda contestar el dice que tenerla ella no es suficiente como para equiparse a lo que le iba a dar de propiedad y en eso la señora haruno acepto que Sakura sea otra puta de Naruto. Ella empieza a levantarse para ir se pero Naruto la detiene ya que es mejor empezar a entrenarla como su vertedero de semen y esa noche no regreso a su casa ya que Naruto la tomo en todas las posiciones desde el misionero el 69 de a perrito le hizo un bukake junto con sus cloenes y también tomo su virginidad anal y cuando desperto ala mañana siguiente no toque seguia en la mansión Uzumaki y debía volver a su casa su esposo la esperaba en el comedor y le pregunto que porque apenas iba llegando y ella le mintió diciendo le que fue a festejar con sus amigas por qué había logrado convencer a Uzumaki Naruto de que le dejé admistrar un butique y junto a una joyería y que de ahora en adelante sus vidas van a cambiar para mejorar y Kizashi como el cornudo que es felicito a su mujer sin darse cuenta de la vestimenta de su esposa que era una falda que con la mínima inclinación se le notaría el coño ni que tenía escurriendo semen de sus dos agujeros ya que el solo pesaba que por fin Hiba atender un respiro de tantas deudas y le dijo a su esposa que se asegure de agradecer a Uzumaki Naruto como es debido si tan solo supieras el trato que hice con por culpa de tu incapacidad para mantenernos pensaba la haruno mayor La mañana siguiente en la residencia Uzumaki no trajo consigo el arrepentimiento, sino una satisfacción gélida que se asentaba en el pecho de Naruto como una armadura. El joven rubio se encontraba en su amplio comedor observando a través del ventanal cómo la aldea de la Hoja comenzaba su rutina diaria. Para el mundo exterior, él seguía siendo el héroe potencial o el paria redimido; para él, el mundo empezaba a parecerse a un tablero de shogi donde todas las piezas tenían un precio. El timbre de la mansión volvió a sonar, rompiendo el sonido de laz.Dejó que el sonido rebotara en las paredes de mármol antes de levantarse con una elegancia que desmentía sus doce años al brir la puerta, se encontró con una figura que esperaba: Mebuki Haruno. Sin embargo, la mujer que estaba frente a él no era la misma que se había marchado entre sombras y humillación apenas unas horas antes. Mebuki vestía ahora un conjunto de seda formal, una falda de tubo gris y una blusa blanca impecable, el uniforme de una mujer de negocios exitosa. Pero sus ojos... sus ojos todavía guardaban el brillo de la sumisión y el cansancio de una noche donde su cuerpo fue tratado como un objeto de estudio y placer. —Has vuelto pronto —dijo Naruto, apoyándose en el marco de la puerta sin dejarla pasar todavía—. ¿Acaso ya me extrañas puta? Mebuki tragó saliva, sintiendo un leve escozor en la garganta y un dolor fantasmal en su coño y ano, un recordatorio físico de lo que había albergado allí la noche anterior. —siempre lista para servir —respondió ella, tratando de mantener la voz firme—. He venido porque dijiste que hoy formalizaríamos el traspaso de la boutique "Seda Carmesí" y la joyería "El Ojo del Remolino". Naruto sonrió, una expresión que no llegaba a sus ojos azules, los cuales permanecían fijos en el rastro de una pequeña marca púrpura que asomaba por el cuello de la blusa de la mujer. —Pasa, Mebuki. No querrás que los vecinos vean a la nueva administradora de mis bienes mendigando en mi entrada. Una vez en el despacho de la mansión, un lugar lleno de pergaminos antiguos y muebles de madera de roble oscuro, Naruto se sentó tras el escritorio. Mebuki se quedó de pie, esperando, hasta que él hizo un gesto con la mano hacia el suelo, justo frente a sus pies. —Sabes que aquí las jerarquías son distintas a las de la calle —sentenció Naruto—. De rodillas. Si vamos a hablar de negocios, quiero que recuerdes cuál es tu verdadera posición. Mebuki sintió una punzada de orgullo herido, pero la imagen de las deudas canceladas y el brillo de los escaparates que pronto serían suyos fue más fuerte. Se arrodilló, dejando que su falda se tensara sobre sus muslos, y bajó la cabeza. —Así está mejor —continuó el Uzumaki, sacando dos pergaminos de un cajón—. Estos son los títulos de propiedad. Estarán a tu nombre para efectos legales ante el consejo de la aldea, pero hay un contrato de sangre oculto en el reverso. Si alguna vez intentas traicionarme, o si decides que ya no quieres cumplir con tu parte del trato... el sello consumirá tu red de chakra hasta dejarte como un cascarón vacío. Mebuki asintió sabía que en el momento que Naruto la tomo como su saco de semen iba hacer así su vida de ahora en adelante, ya se levantava para irse pero Naruto puso una mano sobre los documentos, deteniéndola. —No tan rápido. Cada pago requiere un depósito —dijo él, desabrochando su cinturón con parsimonia—. El negocio de la joyería es grande. Requiere un esfuerzo extra esta mañana. —Pero... Naruto-kun, tengo que abrir la tienda en una hora —protestó ella débilmente, aunque sus manos ya se movían instintivamente hacia la cremallera del joven. —La tienda abrirá cuando yo lo decida —sentenció él, agarrándola del cabello y obligándola a acercarse—. Ahora, demuestra que eres una administradora eficiente. Usa tu lengua para limpiar cualquier duda que tengas sobre quién es el dueño de los Haruno. El resto de la mañana transcurrió entre gemidos sofocados por las paredes insonorizadas del despacho. Naruto no solo la usó para su alivio, sino que comenzó a impartirle "lecciones" sobre cómo debía comportarse en público. La obligó a practicar su sonrisa de mujer de alta sociedad mientras él la penetraba por detrás, recordándole que cada vez que sonriera a un cliente, debía recordar la sensación de él dentro de ella. Horas más tarde, Mebuki salió de la mansión. Caminaba con una elegancia renovada, sosteniendo los pergaminos contra su pecho como si fueran tesoros sagrados. Al llegar a la zona comercial de Konoha, se detuvo frente a la joyería. Era un establecimiento magnífico, con cristales reforzados y una seguridad que solo el dinero de un clan antiguo podía comprar. —Señora Haruno, bienvenida —dijo una de las empleadas, inclinándose profundamente—. El joven Uzumaki nos informó que usted tomaría el mando hoy mismo. Mebuki sintió una oleada de poder. Por primera vez en su vida, la gente no la miraba como la esposa del "gracioso" Kizashi, sino como alguien con autoridad. Entró en la tienda, deleitándose con el brillo de los diamantes y el oro. —Preparen los inventarios —ordenó ella con una voz gélida que habría sorprendido a sus amigas— y también les dio una orden que en cuanto Naruto sama viniera aquí a la tienda debian cerrar el local y pasar lo asu oficina para que lo atienda personalmente y una de la empleadas le pregunto a mebuki que como le hizo para tener del lado bueno azumaki Naruto y ella les dijo que siquierian pero tenían que manterlo en secreto y todas las empleadas asintieron entonces ellas le dijo que si quiera querían subir de nivel económico cada vez que venga su maestro deberían subir se la falda y que si el en algún momento las tomaba sin su consentimiento no debían asustarse solo abrirle las piernas cuando el quiera dejarce manosear por el y todas tonitas ya no necesitaban más información para saber que mebuki era la puta de Uzumaki-sama y mebuki les dijo que la única razón por lo que las contrato era porque eran mujeres y que si algo de lo que les dijo llega a salir a la luz ella misma se encarga de venderlas en el barrio rojo y todas asintieron aceptan su destino como mujerzuelas de Naruto Uzumaki