Espinas en la tardé

Aquí tienes una historia ambientada en un Japón feudal alternativo, donde las jerarquías de castas y el honor de los clanes dictan el destino de los hombres. *** # Sombras de Sándalo y Serpiente **Fandom:** Naruto Shippuden (AU Feudal) **Pareja:** Itachi Uchiha (Alfa) x Orochimaru (Omega) **Género:** Drama / Tensión / Suspenso --- El viento soplaba con una frialdad cortante a través de los pasillos de madera del castillo de Otogakure. Las lámparas de papel oscilaban, proyectando sombras alargadas que parecían cobrar vida propia sobre las paredes de bambú. Itachi Uchiha, un samurái de alto rango y alfa de linaje puro, caminaba con una parsimonia que ocultaba su estado de alerta absoluta. Su kimono oscuro, blasonado con el abanico de los Uchiha, rozaba el suelo con un siseo casi imperceptible. Había sido enviado por el Shogunato para investigar los rumores de desapariciones en las tierras del norte, pero la verdadera razón de su presencia era el hombre que lo esperaba al final del corredor. Se detuvo frente a las puertas corredizas de la cámara principal. El aire aquí era diferente; estaba cargado con un aroma dulce, casi empalagoso, que intentaba enmascarar algo mucho más amargo y metálico. - Puedes entrar, Itachi-kun - siseó una voz desde el interior, una voz que arrastraba las sílabas como una caricia de seda sobre una herida abierta. Itachi deslizó la puerta. La habitación estaba sumida en la penumbra, iluminada solo por un par de velas que se consumían lentamente. En el centro, sentado sobre un cojín de seda púrpura, se encontraba Orochimaru. A pesar de ser un omega, Orochimaru no poseía la sumisión que la sociedad feudal esperaba de su casta. Su presencia era tóxica, una mezcla de elegancia depredadora y una ambición que desafiaba las leyes de la naturaleza. Vestía un kimono de seda pálida que dejaba al descubierto la curva de su cuello, donde una marca de supresión - un collar de hierro grabado con sellos antiguos - brillaba bajo la luz tenue. - Has tardado - dijo Orochimaru, humedeciendo sus labios con una lengua inusualmente larga. Sus ojos amarillos, con pupilas rasgadas, brillaron con una luz peligrosa - . ¿Es que el aroma de un omega en celo reprimido te ha hecho dudar en el camino? Itachi no se inmutó. Su rostro era una máscara de porcelana fría, pero en su interior, su instinto alfa rugió. El aroma de Orochimaru - una mezcla de flores de loto marchitas y veneno - golpeó sus sentidos. Era una provocación directa. - No estoy aquí por tus juegos, Orochimaru - respondió Itachi, su voz baja y profunda, resonando con la autoridad natural de su casta - . Los campesinos hablan de rituales prohibidos. De cuerpos que nunca regresan. El Shogun no tolerará más experimentos en sus tierras. Orochimaru soltó una risa seca, un sonido que erizó los vellos de la nuca de Itachi. Se puso de pie con una gracia líquida, acortando la distancia entre ambos. El espacio personal desapareció. Itachi podía sentir el calor que emanaba del cuerpo del omega, un calor que contradecía su mirada gélida. - El Shogun es un alfa débil que teme lo que no comprende - susurró Orochimaru, deteniéndose a escasos centímetros del pecho de Itachi. Se inclinó hacia adelante, inhalando profundamente cerca del cuello del Uchiha - . Pero tú... tú hueles a sándalo, a fuego y a una rectitud que me dan ganas de corromper. Itachi llevó su mano a la empuñadura de su katana. La tensión en la habitación era tan espesa que casi podía cortarse. El suspenso vibraba en el aire; un solo movimiento en falso y la diplomacia se convertiría en una danza de sangre. - Estás jugando con fuerzas que no puedes controlar - advirtió Itachi. Su pupila se dilató, y por un breve segundo, el rojo del Sharingan destelló en la oscuridad - . Tu casta te condena a la protección, pero tus actos te condenan a la ejecución. Orochimaru colocó una mano pálida sobre la mano de Itachi que sostenía la espada. Sus dedos eran fríos, pero su tacto quemaba. - ¿Ejecución? - Orochimaru se acercó al oído de Itachi, su aliento cálido rozando su lóbulo - . ¿O es que tienes miedo de que, si me reclamas como dictan las leyes de los alfas, termines siendo tú el esclavo de mis deseos? Mi casta es una prisión biológica, Itachi, pero mi mente... mi mente es libre de buscar la inmortalidad. El Uchiha lo sujetó por la muñeca con una fuerza brusca, obligando al omega a mirarlo directamente. El aroma de Orochimaru se volvió más intenso, una llamada desesperada de su biología que luchaba contra su voluntad de hierro. La tensión sexual y el peligro de muerte se entrelazaron en un nudo ciego. - No soy como los otros - sentenció Itachi, sus ojos ahora rojos fijos en los amarillos de Orochimaru - . Si tengo que matarte para detener esta locura, lo haré sin parpadear. No importa lo que digan mis instintos. Orochimaru sonrió, una expresión de triunfo y locura. Sabía que había logrado romper la compostura del samurái. - Entonces hazlo, Itachi-kun. Pero recuerda... en este Japón de sombras, a veces el cazador termina siendo la ofrenda en el altar del omega que juró destruir. Fuera, un trueno retumbó, y la lluvia comenzó a caer con furia sobre el techo del castillo, ocultando los susurros de una traición que apenas comenzaba a gestarse en la oscuridad del periodo feudal. --- **Fin.**

Personajes

Itachi Uchiha alfa Orochimaru omega