Tn y lukas
Interferencias en el Corazón y una Invitación Inesperada
La luz de los reflectores en el departamento de Fede siempre parecía más brillante de lo normal, pero esa tarde, para TN, eran casi cegadoras. Después del momento interrumpido en la cocina con Lukas, su mente era un caos de sensaciones térmicas y estática visual. Intentaba concentrarse en el guion del video, en las bromas de Yankee y en las ocurrencias de Carlitos, pero el mundo seguía "parpadeando".
— ¡Y corte! —gritó Fede, bajando la cámara con una sonrisa de satisfacción—. Eso quedó increíble, chicos. La reacción de Lukas al probar el licuado de sardina con chocolate va a ser el clip del mes.
Lukas, que todavía intentaba quitarse el mal sabor de la boca con un vaso de agua, buscó la mirada de TN. Quería decirle algo, terminar lo que habían empezado entre el refrigerador y la barra, pero la dinámica del grupo era un torbellino que no se detenía.
— Oigan, aprovechando que estamos todos —dijo Fede, guardando la tarjeta de memoria en su estuche—, mañana hay una fiesta en la zona de Santa Fe. Es el lanzamiento de una marca de ropa urbana y nos invitaron a todos. Va a haber alfombra roja, prensa y, por supuesto, mucha fiesta. ¿Quién se apunta?
— ¡Yo! —exclamó Carlitos de inmediato, lanzándole una mirada rápida a Lidia—. Dicen que va a ir gente muy pesada de la industria. Lidia, tienes que ir, seguro te dan mil ideas para tus próximos "outfits" de fotos.
Lidia, que había estado sumergida en sus pensamientos y revisando su celular compulsivamente, se sobresaltó.
— Ah, sí... claro. Una fiesta suena... bien —respondió ella con una voz que no convencía a nadie. Sus ojos estaban ligeramente enrojecidos, y Yankee, que no le quitaba la vista de encima, frunció el ceño.
— ¿Estás bien, Lidia? —preguntó Yankee en voz baja, acercándose a ella mientras los demás discutían qué se pondrían—. Te noto como si estuvieras en otro planeta.
— Es solo el estrés de la escuela, Yankee, no empieces —contestó ella de forma cortante, aunque luego se arrepintió al ver la cara de preocupación de su amigo—. Perdón. Es que no he dormido bien.
Mientras tanto, Dome se acercó a TN y le dio un codazo suave, alejándola un poco del grupo hacia el balcón.
— TN, necesito que te enfoques —susurró Dome, su tono de bromista habitual había desaparecido por completo—. El mensaje que recibí en el reloj no era una falsa alarma. Hay alguien de la organización rival rastreándote. Y tus "glitches" están empeorando. Si en la fiesta de mañana te pasa algo frente a las cámaras, no habrá forma de ocultarlo.
— Lo sé, Dome, pero no puedo simplemente encerrarme —respondió TN, mirando hacia la calle desde el balcón. Por un segundo, vio la figura de un chico con sudadera negra al otro lado de la avenida, pero cuando parpadeó, ya no estaba—. Lukas me hace sentir... normal. Cuando estoy con él, la puerta desaparece. Es como si él fuera mi ancla a este mundo.
— El amor es una distracción peligrosa en nuestro trabajo —sentenció Dome, aunque en el fondo le dolía ser tan dura—. Solo ten cuidado. Mañana en la fiesta, no te separes de mí.
***
Al día siguiente, Ciudad de México estaba sumida en un atardecer naranja y violeta. TN se miraba al espejo mientras terminaba de maquillarse. Llevaba un vestido negro ajustado que resaltaba su figura, pero sus ojos seguían fijos en el reflejo de la puerta que, de vez en cuando, aparecía en la esquina de su habitación.
— No eres real —se dijo a sí misma—. Solo eres una visión.
De pronto, su celular vibró. Era un mensaje de Lukas: "Estoy afuera con Fede y los demás. Te ves hermosa, aunque todavía no te he visto, pero lo sé".
TN sonrió y bajó las escaleras. Al salir, vio la camioneta de Fede estacionada. Lukas estaba apoyado en la puerta, luciendo una chaqueta de cuero que lo hacía ver increíble. Cuando la vio, se quedó sin palabras por un segundo.
— Wow —fue lo único que pudo decir Lukas mientras le abría la puerta—. Definitivamente, la cámara no te hace justicia.
— Tú tampoco estás nada mal, Urkijo —respondió ella, sintiendo que el calor regresaba a sus mejillas.
El trayecto hacia Santa Fe fue una mezcla de música alta y risas. Carlitos intentaba hacer reír a Lidia con chistes malos, y por un momento, parecía que la tensión del día anterior se había disipado. Sin embargo, al llegar al evento, el caos de los flashes y los gritos de los fans los recibió de golpe.
— ¡TN! ¡Lukas! ¡Una foto juntos! —gritaban los fotógrafos en la alfombra roja.
Ellos posaron, sonriendo profesionalmente, pero Lukas aprovechó un momento de distracción para entrelazar sus dedos con los de ella. El contacto físico hizo que TN sintiera una descarga eléctrica, pero esta vez no era una interferencia de la organización, sino algo puramente humano.
Sin embargo, la felicidad duró poco. Al entrar al salón VIP, una voz aguda y familiar interrumpió la paz del grupo.
— ¡Lukas! ¡No puedo creer que vinieras!
Una chica rubia, vestida con un conjunto plateado brillante, se lanzó a los brazos de Lukas, dándole un beso en la mejilla que duró un segundo más de lo necesario. Era Angelique.
— Hola, Angelique —dijo Lukas, tratando de ser cortés pero separándose sutilmente—. No sabía que estarías aquí.
— Me invitaron de último minuto —dijo ella, ignorando por completo a TN y barriendo al resto del grupo con una mirada de superioridad—. Lukas, tienes que venir conmigo, hay unos productores que mueren por conocerte. Es la oportunidad que estábamos esperando para el proyecto de Los Ángeles.
TN sintió un pinchazo de inseguridad. Angelique no solo era linda, sino que tenía una historia con Lukas que ella apenas empezaba a comprender.
— Ahora no, Angelique —dijo Lukas, buscando la mano de TN de nuevo—. Estoy con mis amigos.
— Ay, por favor, no seas así —insistió Angelique, lanzándole una mirada gélida a TN—. Seguro que ellos pueden sobrevivir cinco minutos sin ti. ¿O es que tu "noviecita" no te deja ni respirar?
— No es mi noviecita, Angelique —respondió Lukas con firmeza, pero antes de que pudiera decir más, Angelique lo tomó del brazo y lo arrastró hacia un grupo de personas importantes.
TN se quedó ahí, sintiéndose repentinamente fuera de lugar. Dome se acercó rápidamente a ella.
— No dejes que te afecte —susurró Dome—. Esa chica es puro ruido.
— No es ella, Dome —dijo TN, sintiendo que el suelo bajo sus pies empezaba a vibrar—. Es el lugar. Está pasando otra vez.
De repente, la música de la fiesta se volvió un zumbido distorsionado. Las luces de neón empezaron a parpadear en un patrón que solo TN podía descifrar: era código binario. La puerta negra apareció justo en medio de la pista de baile, pero nadie más parecía verla.
— ¡TN! —gritó Dome, agarrándola del brazo—. ¡Tus ojos! Están brillando.
TN sintió que su conciencia se dividía. Podía ver a Angelique riéndose con Lukas a lo lejos, y al mismo tiempo, veía a un hombre con un traje táctico caminando entre los invitados, invisible para todos excepto para ella. Era el Chico Misterioso.
— Tengo que salir de aquí —balbuceó TN, zafándose del agarre de Dome y corriendo hacia la salida de emergencia.
— ¡TN, espera! —gritó Lukas, que acababa de deshacerse de Angelique al ver a TN salir corriendo.
Lukas intentó seguirla, pero Angelique lo bloqueó de nuevo.
— Déjala, Lukas, seguro solo quiere llamar la atención. Es el drama típico de las influencers —dijo ella con una risita falsa.
— Quítate, Angelique —dijo Lukas con un tono que nunca había usado con ella. La apartó y corrió hacia la salida.
Mientras tanto, en una esquina oscura del salón, Lidia se había quedado sola. Carlitos había ido por bebidas y Yankee estaba hablando con Fede. Su celular vibró.
"Te ves hermosa de negro. Pero el negro es el color del luto. Sal al estacionamiento ahora o le envío a Fede los videos de lo que pasó el verano pasado".
Lidia sintió que el aire le faltaba. Miró a su alrededor, buscando una salida. Sin decir nada a nadie, se escabulló por una puerta lateral, con el corazón martilleando contra sus costillas.
***
TN llegó al callejón trasero del edificio, jadeando. El aire frío de la noche en Ciudad de México la ayudó a recuperar un poco la sobriedad, pero la distorsión no se iba. La puerta negra estaba frente a ella, flotando en el aire.
— Sé que estás ahí —dijo TN, mirando hacia las sombras—. Deja de seguirme.
El Chico Misterioso salió de la oscuridad. Su rostro estaba parcialmente cubierto por la capucha, pero sus ojos reflejaban una fría inteligencia.
— No estoy aquí para hacerte daño, TN —dijo él con una voz profunda—. Al menos, no todavía. Estás rompiendo la membrana. Tus emociones por ese chico, Lukas, están acelerando el proceso. Si no te detienes, vas a borrarte de esta realidad.
— ¿Quién eres? —preguntó ella, retrocediendo.
— Alguien que sabe que "La Organización" te está mintiendo —respondió él—. Dome sabe la verdad. Pregúntale qué pasó con el Sujeto 00.
En ese momento, la puerta de emergencia se abrió de golpe. Lukas salió, respirando agitadamente.
— ¡TN! ¿Estás bien? —se detuvo al ver a la figura en las sombras—. ¿Quién es él?
El Chico Misterioso retrocedió un paso, fundiéndose con la oscuridad.
— Ten cuidado, Lukas Urkijo —susurró antes de desaparecer—. El amor en un mundo de fallos es lo primero que se corrompe.
Lukas corrió hacia TN y la tomó por los hombros.
— ¿Quién era ese tipo? ¿Te hizo algo?
TN estaba temblando. La visión de la puerta se desvaneció, dejando solo el frío callejón y la preocupación genuina en los ojos de Lukas.
— No lo sé... un extraño —mintió ella, aunque le dolía hacerlo—. Lukas, tengo miedo.
Lukas no dijo nada. Simplemente la atrajo hacia él y la abrazó con fuerza. En ese callejón, lejos de las cámaras, de Angelique y de los secretos de la organización, Lukas se separó un poco y la miró fijamente.
— No voy a dejar que nada te pase —prometió—. Me gustas, TN. Y no como un "shippeo" para los fans, ni para los videos de Fede. Me gustas de verdad.
TN sintió que el mundo finalmente se quedaba quieto. Sin pensarlo más, se inclinó y lo besó. Fue un beso lento, cargado de toda la tensión y el miedo de los últimos días, pero también de una esperanza desesperada. En ese momento, no hubo visiones, ni puertas, ni códigos.
Pero la paz fue interrumpida por un grito que venía del estacionamiento.
— ¡Lidia! —era la voz de Carlitos, llena de pánico.
Lukas y TN se separaron de golpe y corrieron hacia el origen del grito. Al llegar, encontraron a Carlitos de pie junto a un auto, con el celular de Lidia en la mano. El cristal de la pantalla estaba roto y había rastros de un forcejeo en el suelo. Lidia no estaba por ningún lado.
— Se la llevaron —dijo Yankee, llegando justo detrás de ellos, su rostro pálido—. Vi una camioneta negra arrancar a toda velocidad.
Dome llegó corriendo poco después, mirando su reloj táctico que parpadeaba en rojo. Miró a TN con una expresión de terror puro.
— No fue su ex, TN —susurró Dome para que solo ella la escuchara—. Fue la organización rival. La usaron como señuelo para sacarte de la fiesta.
Fede llegó al final, mirando la escena con la seriedad de un adulto que sabe que el juego ha terminado.
— Llamen a la policía —dijo Fede—, pero primero, tenemos que irnos de aquí. Esto ya no es un video, chicos. Esto es real.
TN miró a Lukas, quien le apretó la mano con fuerza. Ella sabía que su secreto ya no podría permanecer oculto por mucho tiempo. La puerta se había abierto, y esta vez, no se cerraría hasta que todo su mundo fuera consumido por la verdad.
— Tenemos que encontrarla —dijo TN, su voz ahora firme, la voz de una agente de la organización—. Y yo sé por dónde empezar.
A lo lejos, el Chico Misterioso observaba desde un techo, enviando un último mensaje: "El cebo ha sido tomado. El Sujeto 01 viene hacia nosotros".