Se convirtio en Idolo magico de toda Inglaterra
El eco de las cadenas de seda
El temporizador del sistema parpadeaba en la esquina superior de su visión, un recordatorio sangriento de que su tiempo como "niño prodigio" en la seguridad del Caldero Chorreante se había agotado. Los números descendían con una frialdad mecánica: 00:42:15. Cuarenta y dos minutos antes de que el evento de supervivencia "El primer contrato" llegara a su fin, y con él, su autonomía.
Severus estaba sentado en el borde de su cama, con las manos entrelazadas. El aire en la habitación se sentía cargado, como si las paredes mismas estuvieran ejerciendo presión sobre él. No era solo su imaginación. El sistema detectaba múltiples "Sondas de Localización" rebotando contra las protecciones de la taberna.
[ADVERTENCIA: Interferencia mágica externa detectada. Nivel de intrusión: Alto.]
[REGISTRO DE RASTREO: Casa Black (Activo), Casa Malfoy (Pasivo), Ministerio de Magia (Monitoreo).]
—No son fans —susurró Severus, su voz apenas un hilo—. Son coleccionistas.
La puerta de su habitación se abrió de golpe. Molly Weasley entró, con el rostro inusualmente pálido y los ojos enrojecidos. No llevaba su habitual delantal manchado de harina, sino una túnica de viaje gruesa y desgastada. Detrás de ella, Tom el tabernero sostenía una pequeña bolsa de cuero que tintineaba con el sonido metálico de los galeones.
—Severus, cielo, escucha con atención —dijo Molly, arrodillándose frente a él y tomándolo por los hombros—. No tenemos mucho tiempo. Arthur acaba de enviar un patronus. El Ministerio ha emitido una "Orden de Custodia Temporal" bajo la presión de las familias del Gran Consejo. Vienen a por ti, y no es para llevarte a un hogar seguro.
Severus sintió que el estómago se le encogía. En su lógica de "sistema de ídolos", esto debería haber sido un evento de reclutamiento masivo, una guerra de ofertas entre agencias. Pero la mirada de terror puro en los ojos de Molly le recordó que este mundo no se regía por contratos de grabación, sino por leyes de sangre y propiedad.
—¿A dónde iré? —preguntó él, forzando una calma que no sentía.
—Lejos de Londres —respondió Tom, su voz ronca—. Tengo un viejo amigo en las Highlands, cerca de la costa. Es un lugar que no aparece en los mapas oficiales. Molly te acompañará. Yo me quedaré aquí para entretener a los "invitados" que seguramente llegarán al amanecer.
[NUEVA MISIÓN SECUNDARIA: "La huida del ruiseñor".]
[Objetivo: Salir del Callejón Diagon sin ser detectado por los vigías de las Familias Sangre Pura.]
[RECOMPENSA: Desbloqueo de la mecánica "Modo Incógnito".]
—Tengo que hacerlo —pensó Severus. Se puso de pie, sintiendo el peso de su propia existencia.
Molly lo envolvió en una capa de viaje encantada para repeler la lluvia y, lo más importante, para amortiguar su firma mágica. Salieron de la habitación en silencio, bajando por las escaleras traseras que daban a un callejón lateral, lejos de la entrada principal del Caldero Chorreante.
El Callejón Diagon de noche era un laberinto de sombras alargadas y susurros de viento. Severus activó su visión del sistema, viendo cómo el mundo se teñía de un azul eléctrico. Puntos rojos marcaban a los vigías: figuras apostadas en los balcones de Flourish y Blotts, sombras moviéndose cerca de Gringotts.
—Mantente cerca de mí, Severus —instruyó Molly en un susurro—. No hagas ruido, no uses magia.
Caminaron pegados a las paredes de ladrillo. El sistema de Severus comenzó a emitir alertas de proximidad.
[ALERTA: Sensor de pureza de sangre detectado a 10 metros. Iniciando "Modo Incógnito – Fase de Prueba".]
De repente, Severus sintió un cambio en su interior. No fue una transformación física, sino una retracción de su esencia. Era como si su luz interna, esa "Aura de Inocencia" que tanto había cultivado para ganar puntos, se apagara de golpe. Se sintió pequeño, gris, insignificante. Para cualquier observador mágico, en ese momento, Severus Snape no era más que un bulto de ropa vieja caminando junto a una bruja preocupada.
—¿Qué has hecho? —susurró Molly, mirándolo con extrañeza. Por un segundo, incluso ella pareció tener problemas para reconocerlo.
—Solo trato de no destacar, señora Weasley —respondió él.
Estaban a punto de llegar a la zona de aparición segura cuando el aire se volvió denso y frío. Una neblina plateada comenzó a reptar por el suelo de piedra, asfixiando la poca luz de las farolas.
—Vaya, vaya... —una voz arrastrada y aristocrática resonó desde la niebla—. Parece que el tesoro intenta escapar antes de ser tasado.
De las sombras emergió un hombre alto, de pómulos afilados y ojos que brillaban con una malicia educada. No era Selwyn, ni Malfoy. Su túnica llevaba el blasón de un cuervo plateado.
—Cygnus Black —masceó Molly, sacando su varita y colocándose frente a Severus—. Apártate. No tienes autoridad aquí.
—La autoridad es un concepto tan voluble, Molly Prewett —dijo Black, ignorando el apellido de casada de la mujer—. Especialmente cuando se trata de recuperar una reliquia perdida. Mi familia tiene registros de que la línea Prince, de la cual este niño es el último vástago, tiene deudas de sangre con la Casa Black. Venimos a cobrar.
Severus retrocedió. El sistema estaba gritando ahora.
[PELIGRO: Intento de Vínculo de Sangre Forzado detectado.]
[ESTADO: Atrapado. Probabilidad de escape exitoso: 12%.]
—Él no es una deuda —gritó Molly, lanzando un hechizo aturdidor que Black desvió con un movimiento perezoso de su mano.
—Es un doncel, mujer tonta —dijo Black, dando un paso adelante—. Es la llave para restaurar la potencia mágica de un linaje. No permitiré que se desperdicie en una madriguera de traidores a la sangre.
De repente, otros dos magos aparecieron detrás de ellos, cerrando el paso. Eran agentes contratados, hombres con rostros curtidos que no buscaban negociar.
Severus sintió una presión insoportable en su pecho. Su magia, esa fuerza que el sistema llamaba "Energía de Ídolo" pero que en realidad era el poder bruto de un doncel despertado, comenzó a agitarse violentamente. No quería cantar. No quería brillar. Quería que lo dejaran en paz.
—¡Atrás! —gritó Severus.
Su voz no salió como una nota musical, sino como una onda de choque. La magia de doncel, inestable y reactiva, convirtió su angustia en una distorsión de la realidad. El suelo de piedra bajo los pies de Cygnus Black se volvió líquido, transformándose en una superficie reflectante que mostraba sus peores miedos. Las farolas del callejón estallaron, pero en lugar de oscuridad, una luz violeta y opresiva inundó el lugar.
[ADVERTENCIA: Sobrecarga de Núcleo Mágico. La "Aura de Inocencia" ha colapsado. Iniciando "Manifestación de Poder Primordial".]
Los atacantes retrocedieron, cubriéndose los ojos. No era un hechizo que pudieran bloquear con un *Protego*; era una alteración del entorno basada en la emoción pura. Molly miró a Severus con horror y maravilla. El niño ya no parecía un huérfano; parecía una deidad pequeña y furiosa, con el cabello flotando como si estuviera bajo el agua y los ojos brillando con una luz estelar.
—Es mío... —susurró una voz que no pertenecía a nadie presente, pero que todos escucharon en sus mentes.
La presión mágica de Cygnus Black se desvaneció instantáneamente, aplastada por una presencia mucho más vasta y oscura que acechaba en la periferia. Era la "protección" de Tom Riddle, manifestándose como una sombra gigante que envolvió el callejón por un segundo, lo suficiente para que los atacantes perdieran el equilibrio y la voluntad de luchar.
—¡Ahora, Severus! —gritó Molly, aprovechando la apertura. Tomó la mano del niño y, con un tirón violento, se desaparecieron.
El viaje por el vacío fue doloroso, como ser apretado por una mano gigante. Cuando los pies de Severus tocaron tierra firme, cayó de rodillas sobre hierba húmeda y fría. El olor a salitre y mar llenó sus pulmones.
Estaban en un acantilado, frente a una cabaña de piedra que parecía fundirse con la roca. La lluvia caía con fuerza, lavando la luz violeta que aún emanaba de la piel de Severus.
[EVENTO DE SUPERVIVENCIA COMPLETADO.]
[RESULTADO: Has evitado el contrato. Estatus actual: Fugitivo.]
[PENALIZACIÓN: Tu ubicación es conocida por la entidad "Tom Riddle".]
Molly se dejó caer a su lado, jadeando, con el cabello empapado pegado a la cara.
—¿Estás bien? ¿Te duele algo? —preguntó ella, revisándolo con manos temblorosas.
Severus no respondió de inmediato. Miraba la interfaz azul que flotaba ante él, mostrándole una elección que cambiaría el resto de su existencia.
[MISIÓN CRÍTICA: "Define tu escenario".]
[La atención del mundo mágico es total. Ya no puedes ser un niño normal. Elige tu camino:]
[RUTA A: OCULTAMIENTO TOTAL. (Te convertirás en un fantasma. El sistema se enfocará en habilidades de sigilo y supervivencia. Perderás la oportunidad de debutar como ídolo, pero vivirás en las sombras).]
[RUTA B: DEBUT FORZADO. (Si no puedes esconderte, debes ser tan grande que nadie se atreva a tocarte. El sistema te otorgará recursos para un ascenso meteórico. Riesgo de muerte o captura: 85% por año).]
Severus miró hacia el mar embravecido. Recordó la mirada de Cygnus Black, la posesividad en los ojos de Tom Riddle y la codicia de Selwyn. Se dio cuenta de que la Ruta A era una mentira. No importaba cuánto se ocultara; su naturaleza de doncel era un faro en la oscuridad para aquellos que buscaban poder. Si se escondía, solo estaría esperando a que alguien lo encontrara y lo enjaulara.
Pero la Ruta B... la Ruta B era un salto al vacío.
—Señora Weasley —dijo Severus, su voz ahora extrañamente firme—, ¿cree que alguien puede ser libre si todos quieren un pedazo de él?
Molly lo miró con una tristeza infinita.
—Oh, Severus... en este mundo, la libertad tiene un precio que la mayoría no puede pagar.
Severus cerró los ojos y seleccionó una opción en su mente. No eligió la A ni la B de forma pura. Intentó forzar una tercera vía, una que el sistema no le ofrecía pero que su mente de "jugador" vislumbraba.
—No voy a esconderme —pensó—, pero tampoco voy a debutar bajo sus reglas. Si quieren un ídolo, les daré uno que no puedan controlar.
[ERROR: Selección no detectada... Procesando... Generando Ruta Alternativa...]
[RUTA C DESBLOQUEADA: "El Ídolo de las Sombras".]
[Objetivo: Construir una leyenda desde el exilio. Requisito: Mantener el "Modo Incógnito" en público mientras tu nombre y tu voz se convierten en un mito inalcanzable.]
Molly lo llevó hacia la cabaña, donde un hombre mayor y de aspecto huraño los esperaba en la puerta con una linterna de aceite.
Mientras entraba en la seguridad temporal de aquel refugio, Severus sintió una vibración en su núcleo mágico. Lejos de allí, en una oficina oscura en el Ministerio, Tom Riddle dejó caer una pluma de fénix, viendo cómo el rastro de Severus Snape desaparecía de los mapas mágicos.
—Crees que has escapado, pequeño ruiseñor —murmuró Riddle para sí mismo, con una sonrisa que no contenía rastro de humanidad—. Pero solo has hecho que la caza sea más interesante.
Severus se sentó frente a la chimenea de la cabaña, aceptando una taza de té caliente de Molly. El sistema emitió un último mensaje antes de entrar en modo de hibernación para la transición de fase.
[AVISO: Una entidad antigua ha notado tu manifestación mágica. "El Coleccionista de Almas" ha comenzado su búsqueda.]
Severus apretó la taza entre sus manos. La jaula del Caldero Chorreante se había roto, pero el mundo entero se había convertido en una jaula mucho más grande, una que caminaba con él, oculta en su propia piel. Ya no era solo un niño, ni solo un doncel, ni solo un alma transmigrada.
Era el inicio de una leyenda que el mundo mágico no estaba preparado para escuchar, una melodía que, antes de traer la paz, traería el fuego. Y mientras las llamas de la chimenea bailaban en sus ojos oscuros, Severus Snape comenzó a planear su verdadera actuación: una donde él no sería el premio, sino el dueño de todo el teatro.