La matriarca no repite errores
Catelyn, tras su muerte permanece como un fantasma observando la vida de sus hijos y Jon si poder intervenir, tras la muerte de este último, regres en el tiempo a la época donde Jon aún es un niño y enferma a tal punto que ella ora a los dioses por su salvación, ya retornada Catelyn se prepara a sí misma y a sus hijos para el futuro tanto físicamente como mentalmente, sin poder contar lo que sabe más allá de de vez en cuando hablar de visiones que le dieron los dioses. Sabe que su regreso está de alguna forma vinculado con Jon por lo que decide hacer un esfuerzo por amarlo y no tratarlo diferente a sus otros hijos. Las personas en Winterfell confían que sus visiones son regalo de los dioses, puesto desde que empezó a tenerlas y mejoro su trato hacia Jon, ella dejó de envejecer. La historia se centra en ella cambiando los eventos que pueda del futuro para asegurar no sólo la supervivencia de la Casa Stark, si no la caída de sus enemigos